Hoy es normal sacar una batería del tamaño de un labial, presionar un botón y listo. Pero llegar hasta ahí tomó décadas de intentos, algunos genuinamente extraños. Este es un repaso rápido (y divertido) de cómo llegamos hasta aquí.
El primer intento fue en los años 60
Aunque parezca reciente, la idea de un dispositivo electrónico para vaporizar ya existía desde 1963, cuando un inventor llamado Herbert A. Gilbert patentó un “cigarrillo sin humo” que calentaba aire sin combustión. Nunca se produjo en masa, pero el concepto quedó registrado casi 40 años antes de que la tecnología alcanzara a la idea.
La batería que cambió todo no fue diseñada para esto
La mayoría de baterías pequeñas tipo “pen” o “pod” usan celdas de iones de litio, la misma tecnología que hizo posibles los teléfonos inteligentes. Sin la miniaturización que la industria de la electrónica de consumo empujó durante los 2000 (gracias, iPhone), los dispositivos compactos de hoy simplemente no existirían.
El voltaje variable nació de la frustración de los usuarios
Durante años, cada dispositivo tenía una sola temperatura fija, y no todos los extractos ni todos los e-liquids se comportan igual con la misma temperatura: unos se queman antes, otros ni se calientan bien. La demanda de los propios usuarios (que compartian trucos y modificaciones caseras en foros) fue lo que empujó a los fabricantes a introducir el control de voltaje y temperatura ajustable que hoy se ve como algo básico.
Las pantallas OLED llegaron por copiar a los smartwatches
Los primeros dispositivos con pantalla apenas mostraban un número de batería parpadeante. La llegada de pantallas OLED a color, como la que verías en un reloj inteligente, fue posible porque los mismos fabricantes de componentes que hacían pantallas pequeñas para wearables empezaron a vender esos componentes a precios accesibles para otras industrias.
El diseño “todo en uno” es más reciente de lo que parece
Los dispositivos desechables o “todo en uno”, donde batería y cartucho vienen integrados, son en realidad de los desarrollos más recientes de la industria, popularizados masivamente recién hace pocos años. Antes, batería y cartucho eran piezas separadas de distintos fabricantes, lo que generaba muchísimos problemas de compatibilidad (roscas que no encajaban, voltajes incorrectos, etc.).
La próxima vez que enciendas tu dispositivo con una sola pulsación, recordá que hay más de 60 años de intentos, errores y mejoras detrás de ese gesto tan simple.